
Volabas en mi mente como una pelusilla de estas que te parecen horribles pero no puedes evitar mirar e incluso embobarte con su trayecto...me encantaba saber que en tus paseos conseguías sacar lo mejor de mi, me encantaba volar contigo.
Con el tiempo no había tiempo de embobarse, y sin quererlo la pelusilla cayó al suelo...no supe mantenerla en el aire con mis fuertes soplidos...
1 comentario:
jummmm...
Nena...
Bueno... ummm qué puedo decir sin que nadie más tengo que entenderlo?
Sábes que a guep le empecé a escribir un cuento q hablaba de una pelusa? Si algún día lo acabo dejaré que le eches un vistazo!
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