
Sin chillidos las voces son más bellas, son esos mismos chillidos los que salvan o hacen sentir mal a alguien; los chillidos suelen ser o de alegría o de desesperación... atender a un chillido puede salir muy bien si has sido escuchado tras caerte dentro de un pozo o muy mal si entras en esa espiral de contaminación acústica para resolver temas personales.
Hay chillidos muy muy tranquilizantes como el que haces tras ganar un concurso, aprobar un examen o cualquier otra buena nueva...y por el contrario hay chillidos que queman tus esperanzas como los llantos en los entierros, esos que acaban con el silencio que reina normalmente en un evento así...
A mi los que más me molestan son los que sobresalen de las conversaciones,esos que cortan para hacerse notar, o esos que te dan por teléfono...
Yo manifiesto desde aquí mi odio por los chillidos...aunque si es muy bueno lo acepto.
2 comentarios:
apoyo tu odio x los chillids, esos q producen munditis, que dan ganas de pisotear bien fuerte, a estrangular las voces agudas que son imposibles de aguantar chillando por encima de las voces n una reunión.
ea!
"Me satisface cuando, dialogando con una persona, ésta alza su tono de voz de forma excesiva. Con ese gesto está asumiendo su derrota, ya que no tiene otro recurso en el diálogo que imponer su voz"
Antílope Sentado dixit.
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