y yo no dije nada por que yo no era un comunista.
Luego se llevaron a los judíos,
y no dije nada porque yo no era un judío.
Luego vinieron por los obreros,
y no dije nada porque no era ni obrero ni sindicalista.
Luego se metieron con los católicos,
y no dije nada porque yo era protestante.
Y cuando finalmente vinieron por mí...
...no quedaba nadie para protestar.
Bertolt Brecht
3 comentarios:
Qué gran verdad!! Por desgracia la gente sólo da cuando recibe o cuando se siente amenazado
que interesante!
me gusta tu etrada!
Hoy tengo el cerebro plano, no puedo contribuir con nada más. Sólo eso, me gusta tu entrada.
Me encanta protestar!
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