no dejé de quererte nunca,
ni aquella vez en la que te odiaba tanto que mis llantos me hacían vomitar dejé de amarte un segundo...
cuanto más ganas tenía de que desaparecieras más me moría al pensar que pudieras hacerlo...
no logro evitarte del todo,
no logro ir en línea recta y las ampollas que me dejaste no me permiten andar por nuevos senderos...
quiero conocer mundo y hasta en la lejanía tu egoísmo se sigue sintiendo.
L.Y.H
No hay comentarios:
Publicar un comentario